“Es un afán caduco y, bien mirado, es cadáver, es polvo, es sombra, es
nada. “ (Sor Juana Inés de la Cruz, “A su retrato,” 191)
“A su retrato” por Sor Juana Inés
de la Cruz describe los sentimientos del autor sobre su retrato. Sor Juana no
cree que el retrato sea una representación verdadera. En cambio, es como un
"engaño colorido" que perpetua ideas falsas de una mujer que es
"perfecta" y no sufre de la vejez u otros problemas como el resto del
mundo. Realmente, Sor Juana todavía es un ser humano. Desafortunadamente, el
público de su día probablemente nunca tenía una opinión acertado de ella gracias a todas
las imágenes fabricadas de Sor Juana. A través de toda la historia han sido muchas
representaciones idealizadas de figuras famosas a veces como formas de
propaganda. Algunos ejemplos son las estatuas de césares de Roma, pinturas de
la nobleza de Europa de los tiempos medievos o el renacimiento o hoy en día las
fotos de estrellas o aún las fotos de escuela o bodas. Es común para personas querer mostrar una versión
de ellos mismos que parece mejor que la realidad.
Este poema me lo hace pensar en el libro The Picture of Dorian Gray por Oscar Wilde. En este libro un amigo
de Gray pinta un retrato de él para capturar su juventud y belleza. Después de este
evento Gray siempre mantiene la misma juventud que en el retrato mientras el
retrato recibe los efectos de la vejez y la vida. Con cada pecado de Gray, su
retrato vuelve más y más feo pero Gray todavía parece joven y bello. La gente
en la vida de Gray le trata con más respeto porque creen que es un hombre joven
y sin mucho experiencia y también porque es muy guapo. Creo que este cuento
muestra como las apariencias de personas no definan como son. No solo son retratos o biografías que pueden
ser artificiales pero también la manera en que vestimos o como otros nos
perciben.
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