jueves, 28 de marzo de 2013

Papel mojado y la progresión



“La miré a través del vaso, mientras tomaba el primer sorbo, y pensé que qué mayores nos habíamos hecho y qué inmaduros continuábamos. La nuestra fue una generación de indeseables que habrán de sufrir quienes nos sigan. ¡Qué distancia insalvable entre lo que quisimos ser y lo que éramos! Lo grave, con todo, es que no carecimos de inteligencia, pero nos sobró orgullo o pereza.” (Juan José Millas, Papel Mojado, p. 124)

En esta cita, Manolo reflecta en las vidas de él y Teresa, pensando en cómo aunque los dos son mayores, realmente no han cambiado mucho. Todavía son “inmaduros.” Teresa parece tener un problema con el alcohol y depresión o algo. Manolo parece un poco loco y está tratando ser buen detective pero no tiene éxito con esto. Como nos enseña estas palabras, el orgullo y la pereza a veces pueden impedirnos de cumplir un propósito en nuestras vidas.

Esta cita me recuerda de algo que dijo una de mis amigas. Ella dijo que se sentía como una chica de trece años atrapada en un cuerpo viejo. Otra amiga y yo decimos que nos sentíamos el mismo mientras otra amiga estaba muy sorprendida, diciendo que se sentía mucho más maduro y mayor que cuando era una adolescente (porque era autosuficiente y una estudiante de la universidad.) Esta discusión me puso pensar en lo qué nos hace sentir adultos. Para algunos, puede ser sus primeros trabajos. En la cultura de los Santos de los Últimos Días, pienso que muchos chicos se sienten que maduran en sus misiones. Sin embargo, algunos pueden sentirse que nunca verdaderamente crezcan (como niños perdidos para siempre.)





Creo que una de los problemas de Manolo es no progresar. Aunque él trata de volverse un héroe detective como en los libros de misterio o películas de film noir, todavía tiene la misma personalidad. Teresa se dejó porque era “un hombre sin sorpresas (p. 16)” y esto parece más o menos el caso para la novela entera. Manolo hace todas las cosas que él cree son necesarias para el detective como interrogar Carolina y Teresa para datos o pistas para aclarar el muerto de Luis Mary. También, consulta con Inspector Cárdenas y siempre quiere ser conocido por el nombre “profesional” de Manolo G. Urbina. Desafortunadamente, toma más que acciones rutinas para ser detective. Similarmente, si queremos ser santos verdaderas, necesitamos creer y vivir el evangelio, no sólo hace las cosas que estamos enseñados a ciegas.
 


jueves, 21 de marzo de 2013

La búsqueda de apego



“Un desdoblamiento en actor y espectador. Estuve ocupado en sentirme en un asfixiante submarino, en el fondo del mar, en un escenario.” –Adolfo Bioy Casares, La invención de Morel (pdf), p. 50

Para mí, el tema más interesante para contemplar de esta historia es como sería vivir con sólo imágenes de personas—sin interacción real con otra gente. Pienso que una vida como así sería horrible porque todos de nosotros necesitan sentir amados y que nuestras vidas son importantes a alguien.

En mi último blog, empezó a hablar un poco sobre las semejanzas entre la película The Truman Show y La invención de Morel. Me gustaría abunda en esta discusión porque siento que los dos muestran como los seres humanos siempre buscan el apego y ilustran como el apego entre personas es algo tan crucial.

Ambos Truman y el fugitivo están atrapados en un mundo sin gente que realmente pueden ofrecer amor a ellos. En The Truman Show, la gente del mundo de Truman son actores que actúan en conforma con las indicaciones del director de “The Truman Show” (un programa mostrando la vida de Truman que está transmitido a través del mundo en esta película.) Para un gran parte de su vida, Truman vive en un escenario gigante, que es casi imposible de escapar, sin darse cuenta. El fugitivo también está atrapado, en una isla, con sólo las proyecciones de personas. 


Truman y el fugitivo ambos desean el apego y tratan de obtenerlo. Truman encuentra a Sylvia, que rebela contra su papel dado y ofrece amor real a Truman y por eso está quitada del programa. Después de esto, Truman trata de reconstruir la imagen de Sylvia con recortes de revistas de belleza y también trata de inhalar su aroma del suéter que ella se perdió. Después de la salida de Sylvia, es el sueño de Truman ir a Fiji donde ella supuestamente se mudó con la esperanza de encontrar ella y tener una vida más libre. El fugitivo quiere desesperadamente estar con Faustine pero aunque puede ser con ella físicamente, ella no puede corresponder los afectos de él porque su conciencia (si todavía existe) está presente en otro plano. Él habla con ella y finge que ella puede oírle pero no tiene interacción humana real.  Al fin, usa la invención de Morel para proyectarse en la vida de ella, esperando que por algún milagro pueda entrar a su conciencia. Estos dos cuentos demuestran que personas no pueden ser realmente contentas cuando la búsqueda de apego no es exitosa.

jueves, 14 de marzo de 2013

¿Qué es la realidad?



“Each robot obeys a program, can synchronize the movements of mouth and eyes with the words and sounds of the audio, repeating ad infinitum all day long his established part (a sentence, one or two gestures) and the visitor, caught off guard by the succession of events, obliged to see several things at once, to left and right and straight ahead, has no time to look back and observe that the robot he has just seen is already repeating his eternal scenario.” (Umberto Eco, “City of Robots,” Travels in Hyperreality, 45-46)

Umberto Eco describe “ciudades artificiales” de America, con el ejemplo de Disneyland. Cuando leí esta lectura, pensé en mi clase de Hum. 350 cuando aprendimos de la híperrealidad. Discutimos las palabras de un erudito de Francia que se llama Jean Baudrillard. Él hizo observaciones de Ámerica muy similar a Eco y dio el nombre de “La tierra de híperrealidad” a Ámerica. Me interesa mucho que dos intelectuales de Europa (y más) piensan de “Ámerica” como un lugar “falso,” lleno de simulaciones. Pienso que esta reacción tiene razón. Los Estados Unidos estaban establecidos relativamente recientemente y por eso, los fundadores miraban a otros países para crear una mezcla o simulacro de otros lugares.

La descripción de arriba sobre Disneyland captura bien la naturaleza de muchos de las atracciones allí. Cuando leo este, pienso en “Los piratas del Caribe” en particular, que siempre estaba una de mis atracciones favoritas como una niña. Creo que el punto de estas atracciones es transportarnos a una vida de aventura que no es posible en la realidad. Por lo general no podemos vivir con piratas en realidad; solamente podemos imaginar como es vivir como pirata. No acuerdo con Eco que las visitantes de Disneyland no notifican que los robots siempre están repitiendo el mismo programa. Para mí, no es muy difícil en este caso distinguir los robots de las personas reales, pero con estas maquinas es posible revivir la fantasía y atmósfera de esta atracción una y otra vez. No creo que sea malo divertirnos en un lugar construido para la diversión, pero es necesario que no permitamos que estos lugares nos hagan desilusionado con la vida real. Si viviéramos con piratas en el pasado la vida realmente no sería como está presentada en Disneyland donde todo es idealizado y basado en gran parte de estereotipos. Muchas veces pensamos que las vidas de gente en otras épocas o lugares serían más interesantes que nuestras vidas, pero necesitamos reconocer que siempre hay problemas y nada puede ser perfecto.

La descripción de Eco también es muy parecida a The Truman Show donde las personas actúan sus partes como robots en "una ciudad ideal" que es como una trampa o prisión para Truman porque toda es simulado y no es natural.

jueves, 7 de marzo de 2013

"La noche boca arriba"



“Alcanzó a cerrar otra vez los párpados, aunque ahora sabía que no iba a despertarse, que estaba despierto, que el sueño maravilloso había sido el otro, absurdo como todos los sueños; un sueño en el que había andado por extrañas avenidas de una ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin llama ni humo, con un enorme insecto metal que zumbaba bajo sus piernas.” (Julio Cortázar, “La noche boca arriba,” Aproximaciones, p. 67)

En “La noche boca arriba” por Julio Cortázar,  me parece interesante como el narrador cree que su vida con tecnología es un sueño mientras una vida como indígena que vive de la tierra es real. A veces, la vida moderna con la tecnología es tan caótica que personas se sienten que no puede ser real. Es más fácil creer en una vida sin “enormes insectos de metal” o “luces verdes que ardían sin llama ni humo.”
  
Me lo hace pensar en un libro que recientemente empezó a leer que se llama Zen and the Art of Motorcycle Maintenance. En este libro, el narrador habla de sus amigos, John and Sylvia, diciendo que ellos tienen miedo de la tecnología. Aunque hacen viajes largos en motocicleta, no les gusta pensar en la naturaleza mecánico de esta forma de transportación. La razón para sus viajes es en gran parte para escapar la tecnología. Si hay problemas con sus motocicletas no quieren repararlas a sí mismos porque entonces sería necesario enfrentar que son productos de la tecnología que es algo incomprensible, impersonal y misterioso para ellos. El autor de la novela, Robert M. Pirsig escribe:
You go through a heavy industrial area and there it all is, the technology. In front of it are high barbed-wire fences, locked gates, signs saying NO TRESSPASSING, and beyond, through sooty air, you see ugly strange shapes of metal and brick whose purpose is unknown, and whose masters you will never see…All this technology has somehow made you a stranger in your own land. (20)
 

Creo que la vida moderna con la tecnología es más lado luz que lado sombra mientras la vida del hombre como “moteca” es casi completamente lado sombra. Hoy en día, parece que gente siempre necesitan explicaciones lógicas para toda. Hay énfasis en datos y las ciencias más que creencias e instintos. A través de instinto, el narrador viene a la conclusión que su vida real es como indígena en México. Aunque queremos creer en lo lógico y en una vida cómodo muchas veces es más fácil creer en lo terrible. (Somos pesimistas.) También, el lado luz es más distante de nuestras almas interiores porque es tan lógico e impersonal.